Literatura latinoamericana imprescindible
El canon inevitable y sin disculpas: por algún sitio se empieza un continente.
Cien años de soledad
García Márquez, 1967. Macondo explica América Latina mejor que cualquier manual.
Pedro Páramo
Rulfo, 1955. Cien páginas de murmullos que fundaron todo lo que vino después.
Rayuela
Cortázar, 1963. Se puede leer en dos órdenes; conviene perderse en ambos.
Conversación en La Catedral
Vargas Llosa, 1969. Cuatro horas de bar para desmontar una dictadura entera.
La muerte de Artemio Cruz
Fuentes, 1962. Un moribundo repasa México en tres personas gramaticales.
Los detectives salvajes
Bolaño, 1998. Poetas perdidos entre México y Sonora: el canon, renovado.
El beso de la mujer araña
Puig, 1976. Una celda, dos presos y el cine como única vía de escape.
La casa de los espíritus
Allende, 1982. La saga de los Trueba: Chile contado por sus mujeres.
El túnel
Sabato, 1948. La confesión de un pintor obsesivo, de una sentada.