Poesía en español para empezar
Nada de antologías intimidantes: nueve libros por los que la poesía entra sola.
Romancero gitano
Lorca, 1928. Luna, cobre y pena: se memoriza sin querer.
Inventario
Benedetti. Poesía conversada para quien cree que no le gusta la poesía.
Campos de Castilla
Machado, 1912. La meseta y España entera en versos que caminan.
Veinte poemas de amor y una canción desesperada
Neruda, 1924. Los versos que todo el mundo cita sin saberlo.
Obras incompletas
Gloria Fuertes, 1975. Humor y ternura de posguerra; mucho más que poesía infantil.
Azul...
Darío, 1888. Donde el español aprendió a sonar moderno.
Libertad bajo palabra
Paz, 1949. La entrada al Nobel mexicano: poesía que piensa sin dejar de cantar.
Poemas de amor
Vilariño, 1957. Versos brevísimos y definitivos; Onetti anda por dentro.
Árbol de Diana
Pizarnik, 1962. Poemas de cuatro líneas que se quedan semanas dando vueltas.